Viento joven de la mañana,
agua espesa del estanque,
pequeños y grandes bichos voladores,
lluvia alojada bajo la tierra
y lluvia que está por caer,
conduzcan a la rana al camino
no permitan que salte de este charco
ni que todas las moscas se coma,
porque ni su vida aguanta tanto rebote
ni su estómago tanta indigestión.
Amén