lunes, 17 de diciembre de 2018

Nuevo aliento

Los vientos de la noche arrullan mis sueños.
Camino pausadamente mientras persigo un rastro,
y en medio de la oscuridad de la noche, puedo ser, sin que nadie lo note.

Llego al muro, soporte de otros,
llego para despertar y dejar de soñar.
Del otro lado se escuchan voces que pasan por mi cuerpo como analgésico y sedante.
¿Escalarlo o derrumbarlo?

Siempre veo caminos, siempre,
aunque no existan, aunque ya hayan sido borrados.

De ese otro lado vienen también voces desencantadas, desalentadas, desorientadas...
mi cuerpo enmudece, la tierra tiembla; no quiero dejar de soñar.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

martes, 25 de septiembre de 2018

Mar de dudas

Tengo sólo una certeza absoluta.
Comprobé que existe algo grande e innombrable, algo de lo que sólo tenía alguna sospecha.
Ahora que lo he experimentado, visto y sentido,
me sumerjo en un infinito mar de dudas.

Tengo una certeza absoluta que navega entre certezas relativas,
que se arremolina arrastrando ideas indecibles a lo más profundo y oscuro del océano.

Esto que ahora sé, es una y la única certeza que tengo
y aunque existe, estoy perdida,
en medio de la nada, al borde del abismo,
experimentando esa sensación de vacío que aparece cuando las certezas no existen.

Ser y que haya sido evidente su existencia, son dos cosas distintas.

Lentamente naufrago en este mar con los más espeluznantes y frívolos monstruos,
sin catalejo, sin brújula y sin salvavidas.

lunes, 30 de abril de 2018

Punto intermedio

Sobre la larga línea que nos separa,
opté por andar algunos metros intentando alcanzarte.
Tardé mucho en empezar a andar
y sí, alcancé algo de ti,
solo una imagen, solo una imagen sin cuerpo,
en un punto intermedio,
un tedioso e incómodo espacio en el que ni siquiera nos encontramos.

Mi ojo estuvo navegando en imágenes caleidoscópicas.
Aparecieron los colores y apareciste tú, deformado por la luz.
Finalmente, un frío silencio cubrió el espacio y te vi,
también pude verme,
aún así nunca hubo encuentro.

El largo horizonte que se extiende en cualquiera de las dos direcciones me atrae,
emprendo camino.
Iré tras otro punto que no sea este lugar donde no estás.

Quizá algún día te acompañe en ese espacio
o quizá algún día nos encontremos en algún extremo,
después de haber transitado la línea.

Por lo pronto, mantengo el equilibrio y veo,
como imagen en retrovisor,
que ahora, se desdibuja tu imagen.



martes, 6 de febrero de 2018

Salto nocturno

Aprendió a querer los rizos enojados de la abuela,
la calle fragmentada a carcajadas,
el insoportable olor a nube blanca
y la absurda vastedad de la noche silente.