Una cómoda cama,
y el calor del cuerpo bajo las cobijas,
una cabeza mojada,
tres dedos congelados,
dos pies cansados,
el tenue sueño,
la respiración imperceptible,
una gata negra a los pies,
el aire que se cuela por entre las cortinas,
y algunos silbidos del viento a través de la ventana,
una puerta abierta,
todo el pelo revuelto,
la vejiga llena,
las 3 de la mañana,
un pájaro cantando,
una chaqueta colgada,
los papeles listos,
un vaso de agua sobre la mesa,
dos lámparas encendidas,
y los muchos planes en borrador...