Tengo sólo una certeza absoluta.
Comprobé que existe algo grande e innombrable, algo de lo que sólo tenía alguna sospecha.
Ahora que lo he experimentado, visto y sentido,
me sumerjo en un infinito mar de dudas.
Tengo una certeza absoluta que navega entre certezas relativas,
que se arremolina arrastrando ideas indecibles a lo más profundo y oscuro del océano.
Esto que ahora sé, es una y la única certeza que tengo
y aunque existe, estoy perdida,
en medio de la nada, al borde del abismo,
experimentando esa sensación de vacío que aparece cuando las certezas no existen.
Ser y que haya sido evidente su existencia, son dos cosas distintas.
Lentamente naufrago en este mar con los más espeluznantes y frívolos monstruos,
sin catalejo, sin brújula y sin salvavidas.
Comprobé que existe algo grande e innombrable, algo de lo que sólo tenía alguna sospecha.
Ahora que lo he experimentado, visto y sentido,
me sumerjo en un infinito mar de dudas.
Tengo una certeza absoluta que navega entre certezas relativas,
que se arremolina arrastrando ideas indecibles a lo más profundo y oscuro del océano.
Esto que ahora sé, es una y la única certeza que tengo
y aunque existe, estoy perdida,
en medio de la nada, al borde del abismo,
experimentando esa sensación de vacío que aparece cuando las certezas no existen.
Ser y que haya sido evidente su existencia, son dos cosas distintas.
Lentamente naufrago en este mar con los más espeluznantes y frívolos monstruos,
sin catalejo, sin brújula y sin salvavidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario